viernes, 16 de enero de 2015

Reportaje: El vicio tecnológico, un problema del siglo XXI

Por: Yulimar Pineda/Isabel Andara 
Tecnología/ @yuliPnda-@andara12

Los niños  pequeños son los que más acceso tienen a la tecnología
Anteriormente un niño jugaba: trompo, pelota, volaba papagayo, la gallinita ciega, carrito o algún otro juego para su distracción y, cuando mucho, al llegar a bachillerato utilizaba una máquina de escribir para entregar sus trabajos. Hoy día,  la situación ha cambiado

Los  más chiquillos ya casi que nacen con un DS O MP5 en las manos. Son los primeros que tienen mayor alcance a la tecnología avanzada, pues a los 5 años ya quieren un teléfono, pero no uno económico que solo envíe mensajes de texto, no, esos no.  Ellos necesitan aquel que cumpla varias funciones, entre ellas la más importante: que se conecte a Internet, de lo contrario preferirían quedarse sin celular.

De manera que, poco a poco, se ha creado una dependencia a la tecnología y a la Internet, un problema que ataca, mayormente, a niños y adolescentes,   aunque los adultos no estén exentos de sufrir. 

 “Las tecnologías más adictivas son: el móvil, las videoconsolas e Internet”, explica  José Andrés Rodríguez, quien añade, además, que de la Internet se derivan dependencias a las redes sociales,  al correo electrónico, a chatear y a la compra online. Estamos "amarrados" a este "nuevo" estilo de vida.

Y todo comienza desde el hogar, desde el momento en el que papi y mami prefieren complacer o premiar a sus hijos por el buen comportamiento, por obtener buenas calificaciones en el colegio, por su cumpleaños o cualquier otro motivo que merezca consentirlos. Ya el momento agradable de conversar con sus padres, ver TV juntos o comer en la mesa pasó de moda.

No es que sea un delito usar la tecnología, pero ahora se permanece más tiempo frente a una lapto, un DS, un Blackberry o cualquier otro dispositivo tecnológico que rompa con los momentos de comunicación y compartir entre amigos y familiares. Pues con la invención de estos aparatos hay mas ausencia de comunicación personal de cara a cara, todo se ha vuelto más virtual. 

En el día a día, podemos observar en los hogares, escuelas, universidades, oficinas o transporte público que siempre hay alguien pendiente de su teléfono; que si le llegó un pin, un comentario en el facebook, o un tuit

Es un vicio y quizás hasta una dependencia, porque algunas personas no se sienten bien de salud o de autoestima sino conversan con alguien a través de una computadora o teléfono. 


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